No voy a ahondar mucho porque Coty ya escribió hace un par de días un resumen muy completo de todo este año y lo altibajos por los que pasamos. Sí quiero poner una frase que nos escribió Ina en un mail que me gustó mucho y que comparto 100%: "... cuando nosotros habíamos cumplido un año teníamos una sensación extraña que quizás compartan; por un lado te parece que pasó rapidísimo y por otro tenés semejante cantidad de vivencias, que parece que un año no es suficiente para semejante experiencia...".
En definitiva, yo sólo voy a hacer una lista bastante aleatoria, posiblemente incompleta, y en algunos casos absolutamente ridícula, con las cosas que me gustan y que no me gustan de nuestro primer año acá...
Me gusta la seguridad: si bien en Córdoba no hemos tenido problemas en forma directa (robos, asaltos, etc) me gusta la seguridad que hay aca, al menos aparentemente: las cerraduras son un chiste (no he visto ninguna cerradura doble paleta tipo Acytra), la gente deja los autos abiertos en muchos lados (ej: descapotables con un bolso en el asiento de atras en la playa de estacionamiento del supermercado, o la noche antes de mudarnos a nuestro primer departamento en Québec que dejamos la camioneta en la calle con un sillon atado en el techo... y al día siguiente seguía todo en su lugar). Pero sobre todo me impactó lo que nos dijeron en una reunión del Ministerio de Inmigración cuando llegamos: "En la ciudad hay lugares más lindos y menos lindos, pero pueden caminar tranquilos a cualquier hora por cualquier lado".
Puede ser casualidad, pero jamás nos hemos preocupado por dejar cosas en el auto y quedarnos pensando que nos pueden romper una ventanilla (eso sin contar que Coty se olvida siempre de cerrarlo).
Me gusta la tranquilidad: en general, los únicos gritos que oigo son los míos retando los niños. Excepto eso, todo es muy tranquilito, todo amablemente, todo en voz baja. Aunque debo reconocer que a veces es demasiada tranquilidad. Me gustaría a veces asomarme a la calle y sentir un poco más de movimiento, un poco más de vida.
Me gusta el tránsito: debo reconocer que me resulta aburridísimo manejar en Québec. Todos a la misma velocidad, todo prolijito (a pesar de que escuché a mucha gente decir que es terrible el tráfico!). La camioneta de Coty es automática y me resultaba tan aburrido que cuando me compré mi auto busqué con caja manual. Error: con la velocidad que se maneja acá (maxima de 50 km/h, y en invierno todos van más lento), y la cantidad de señales de pare, y en invierno la nieve, la caja manual se transforma en un embole también. Por ej, hacer los 25 km hasta el laburo días de tormenta de nieve, todo el tiempo en segunda y tercera... uff, ni qué hablar. "Donde fueres haz lo que vieres", dice el dicho. El próximo va a ser automático. Hasta acá parece negativo el punto, pero no me equivoqué de lista.
En un año acá sólo 3 veces me han tirado el auto encima (2 de ellas, colectiveros, raza internacional aunque como tienen prioridad a veces ni se fijan), prácticamente nunca tenés situaciones inesperadas, jamás he hecho un cambio de luces en una esquina (o hay semáforo, o tenés señal de Pare vos, o tiene señal de pare el otro) y las únicas veces que toqué la bocina fue para saludar a alguien. Saber que vamos todos seguros en el auto porque es raro que pase algo no tiene precio.
Sí son un embole los embotellamientos (que ahora hay muchos porque en verano arreglan calles y rutas a lo loco), porque hay un parque automotor enorme (si Córdoba tuviera la infraestructura vial de Québec no habría un embotellamiento jamás, jamás, jamás).
Me gusta la escuela: es realmente un concentrador de actividades, y ha sido súper contenedora de nuestros hijos. Los han apoyado muchísimo para ayudarlos a integrarse, sobre todo con Tommy con un par de problemitas menores de conducta (que ya acarreaba de Argentina). Terminaron un año escolar excelente. Sólo el cambio de conducta de Tommy ya vale todo el esfuerzo de nuestro viaje a Canadá.
Me gusta la escuela II: en la escuela hay además un servicio extra (el service de garde) que permite a los padres que trabajan llevar los chicos antes del horario de entrada o retirarlos después, además de ocuparse de ellos en el horario del almuerzo. Se paga extra pero es baratísimo, y hacen muchísimas actividades y paseos por la tarde, al punto tal que cuando podíamos buscar los chicos más temprano en general lo unico que recibíamos era cara de enojo por cortarles la diversión.
Me gusta el deporte: pensábamos antes de llegar que aquí habría mucho sobrepeso como en EEUU. No digo que no hay, pero es impresionante la cantidad de ejercicio que se hace (bue... los de acá, no yo). Ves muchisima gente llevando los chicos al cole en bici, muchísima gente saliendo a correr en los parques, mucha gente que aprovecha la hora del almuerzo para hacer un poco de ejercicio también.
Me gusta la comida: si bien nos llevó un tiempo aprender a comprar, y al principio toda la fruta y la verdura nos parecía terriblemente desabrida (honestamente, no sé si ahora compramos mejor o nos acostumbramos), en general comemos similar a como lo hemos hecho siempre y los cambios que hicimos fueron para mejor (excepto en mi caso que soy un desastre, pero por lo menos no hemos engordado, nos mantenemos tal como vinimos).
Por ejemplo, en la escuela lo único que pueden llevar los niños de colación (o merienda, como le decimos en Córdoba), son frutas, verduras y quesos. Nada de alfajores o galletitas. Hubiera sido impensable antes que de merienda coman tiritas de pimiento, o rodajas de pepino con queso.
Y si bien nos gusta una buena picada argentina, nos gusta también la versión local en la que casi todas son verduras y tambien con ingredientes que nunca hubiéramos comido antes (a ver cordobeses amigos, cuántos han comido una "picada" con coliflor o brócoli crudo?).
Y ahora que tenemos patio y me compré la famosa parrilla a gas, hasta asado comemos. Los cortes de carne son diferentes, pero cuál es el problema? Un asado es un asado.
Me gusta la calidez de la gente: obvio que no es lo mismo a lo que estamos acostumbrados, pero a excepción de sólo 2 personas que me han puesto mala cara por hablar mal, el 98 por ciento de la gente nos ha tratado excelente. Excelente. Se han tomado el tiempo de escucharnos a pesar de nuestro pésimo francés al principio (bah, mi francés sigue siendo medio bochornoso, pero ahora ya puedo comunicarme sin usar el inglés). Nos han preguntado de dónde venimos, nos han dado una mano y casi el 100 por ciento que nos han dado la bienvenida cuando se enteraban que éramos recién llegados. Puntualmente esto ya lo mencioné anteriormente acá. Incluso, varios quebecos me han dicho que ellos se consideran los latinos de norteamérica.
Me gustan las ofertas: realmente, cuando te dice que acá las ofertas son ofertas, puede parecer ridículo hasta que lo vivís y te das cuenta que es así. En algunos casos, hasta un 80% más barato que el precio real. A pesar de lo que muchos dicen, Canadá me parece barato. Por lo menos en relación a nuestra forma de vida. Ejemplo: si en Córdoba tuviera que comprar al mismo tiempo 5 camperas de invierno y 5 pares de zapatos o zapatillas (y de calidad decente nomás, no digo de primera calidad) nos resultaría un problema y un buen desajuste de presupuesto, cuanto menos. Y acá justo enganchamos un par de ofertas acá y allá y las compramos casi sin esfuerzo.
Me gusta el mercado del usado: impresionante. Al principio no nos entraba en la cabeza la cantidad de avisos con cosas para regalar o a precios increíbles en Kijiji. Y me sorprendían dos cosas sobre todo: la cantidad de sillones y sofás para vender/regalar, y lo viejos que son los televisores que publican (y cuando digo viejos me refiero a modelos que en Córdoba no he visto en años).
Si lo pienso a la inversa y hoy me volviera a Córdoba, no sé cómo cuernos armaría una casa de nuevo, y acá con Kijiji fuimos consiguiendo cosas rápido, fácil y baratísimo.
Me gusta la simplicidad de determinados trámites: por ejemplo, hacer la transferencia de un auto lleva unos 15 minutos y no se hace verificacion de los números de chasis y motor, que en Córdoba te lleva casi todo el día. ¿No se adulteran esas cosas acá o cómo lo detectan? No sé...
Otro ejemplo es el alquiler. Llenas el contrato con el propietario, lo firmas y el día convenido te mudás. Listo. Nada de inmobiliarias y comisiones y demás.
Me gustan los horarios de trabajo: en mi experiencia hasta ahora, se respeta mucho la vida privada. Hay momentos de más presión en que te piden trabajar hasta más tarde si se deben cumplir ciertos plazos, pero en general está mal visto que te quedes hasta tarde siempre.
Me gusta el uso de Internet para determinadas cosas: no digo que allá no sea así, pero acá está más extendido el uso, y para nosotros es una novedad. Por ejemplo:
- para buscar la sucursal más cercana de determinados negocios por el código postal o la dirección donde te encontrás.
- para verificar el stock de determinado producto e ir directamente a la sucursal que te quede cómoda.
- para ver la zona donde encontrábamos departamentos para alquilar, usando Street View.
No me gusta la paranoia idiomática: entiendo que es para proteger la cultura y la lengua, pero el tema del idioma a veces va un poco al extremo. Es sólo un ejemplo, pero que no puedas mandar a tus hijos a una escuela anglófona salvo que uno de los padres sea anglófono (hay otros casos pero no estoy seguro cuáles son) me parece excesivo. A ver, hoy estamos acá pero no sabemos qué vamos a hacer en el futuro o qué haran nuestros hijos. Y si bien ya de por sí es excelente que sean bilingües, el uso del francés es bastante limitado. Con el inglés van a todos lados.
No me gusta el tipo de construcción: entiendo que por un lado es por cuestiones térmicas y por otro que no hay mano de obra, pero extraño los ladrillos. En general acá se hacen las estructuras de cemento para construcciones de más de 4 pisos, el resto es todo en madera. E igualmente aunque sea en cemento es todo placa de yeso. Se te cae un tenedor y el vecino se queja.
También, por el tipo de construcción tengo verdaderamente pánico de los incendios. Algo hizo cortocircuito y en 2 minutos no queda nada...
También, si bien todo es relativamente seguro me pone un poco nervioso a veces la falta de seguridad de las viviendas, teniendo en cuenta que uno viene de un lugar donde a veces una sola cerradura no alcanza y que es prácticamente obligatorio tener rejas. Acá, ahora en verano que uno tiene las ventanas abiertas, lo único que te separa del exterior es la tela mosquitera...
No me gustan los guiños de los autos (las luces de giro): detesto los guiños en color rojo. Los guiños son color naranja! Y acá hay poquísimos autos que los tengan así. :)
No me gusta la hipocresía: entiendo que hay que ser "polite" pero todo tiene un límite. Ese eterno suavizar las cosas a niveles inconmensurables no me gusta. A veces hay que ser más directo y decir las cosas como son. En mi humilde opinión.
No me gusta el tema de las llaves de las viviendas: me fastidia profundamente que los dueños conserven una copia de la llave de la casa y tengan derecho de entrar. Obvio que te tienen que pedir permiso en determinadas circunstancias, pero me fastidia igual. A ver, mientras yo esté acá y te pague el alquiler la casa es mía! Por qué tenés que entrar? Igual, no hay opción así que a aguantársela calladito.
No me gusta el sistema médico: este punto va sí o sí acá, aunque no tenga mucho que decir. Hemos evitado a toda costa ir al médico en general. Coty ha ido y la llevó a Pily un par de veces sin graaandes problemas, pero también hemos escuchado casos de amigos y a veces dan hasta miedo. Lentitud, mala atención, etc.
No me gusta el tema del
mecánico: es casi tan complicado conseguir turno con el mecánico que
con el médico. Y te cobran de forma tal que preferís ir al médico (unos
75 dólares la hora). Y hay cosas raras si comparás con Argentina. Un
cambio de aceite sale unos 40 dólares (aceite incluido). El últimos
cambio en Córdoba lo pagué unos 80 dólares. Y la semana pasada me
arreglaron una llanta golpeada y me balancearon las dos ruedas
delanteras por $ 31,04 exactamente en total. Pero averigüe para hacer
los frenos y salen como 300 dólares los delanteros y otro tanto los
traseros, porque el 80 por ciento de las veces tiran todo. Nada de
rectificar disco y campanas. Todo nuevo en general. Como si
necesitaramos frenos para la velocidad que manejamos acá! La única
explicación lógica es que la sal los deje en muy mal estado según me
sugirió un amigo quebecois.
No me gusta el nivel de determinada gente: admito que llegué con una idea bastante ingenua. Obviamente inútiles hay en todo el mundo pero yo pensé que con determinado tipo de
gente no iba a tener que trabajar más. My mistake! Esto no me gusta pero
el salame soy yo, no es problema del país. ======================================================
A pedido del público, y siendo que lo anterior lo terminé de escribir cerca de la 1.30 de la mañana y lo publiqué, agregó otro "Me gusta" y el balance:
Me gusta no pensar en los aumentos de precios: los precios varían un poco de una semana a otra, cambian las cosas que encontras o no de oferta, hemos visto en determinadas cosas que todo aumentó algunos centavos desde que llegamos, pero nos hemos olvidado de preocuparnos por cuánto pagaremos esto o aquello el mes que viene.
El balance? Positivo sin dudas. Estamos en un país estable, seguro, tranquilo, donde podemos planificar a futuro sabiendo que el futuro no se va a mover de su lugar, donde mis hijos pueden tener muchas más oportunidades, donde hemos podido aprender otro idioma (y mis hijos, ya hablarlo como si fuera el propio), donde podemos ver otras costumbres, comparar y aprender. Donde enfrentamos una vez más con Coty un desafío del que logramos salir adelante, como tantas otras veces a lo largo de los casi 20 años que venimos compartiendo.
¿Es fácil? No, sin dudas que no. Sentimos mucho, MUCHO, la ausencia de la familia y nuestros amigos de toda la vida.
Personalmente me intriga mucho cómo me "pegará" nuestro primer viaje de vuelta a la Argentina. No sé si a las 15 minutos de llegar me querré volver a Canadá, o si por el contrario me costará terriblemente subir al avión. Pero aquí y ahora (y sobre todo después de leer un poco el La Voz del Interior, elijo seguir acá.


13 comentarios:
Se me envío antes de escribir... Che Fede...hablaste de lo que te gusta, y d elo que no...y cómo te queda esa balanza?? jeje (+, 0, -)
Buenisimo, vivi en Argentina un año y vivo actualmente en Colombia, creo que voy a disfrutar mucho la vida en Quebec, mi balance personal por lo que escribes es positivo y es por eso que me voy.
Maria, cada uno tiene experiencias diferentes y ninguna transferible. Sin dudas que decidirse a inmigrar no es cosa facil pero creo que cada uno tiene que hacer su camino y su propio balance en funcion de sus valores y espectativas. Esta es nuestra historia que por ahi fue facil en los aspectos que a muchos les es dificil al principio y dificil en los que muchos la tienen re-clara. Hay tantas visiones como personas. Las cosas que compartimos son vivencias que uno necesita escuchar a veces cuando esta en proceso de emigrar pero no son la posta ni ley en absoluto. Nosotros simplemente deseamos compartir nuestra perspectiva y si eso sirve... Bienvenido sea!
saludos!
Coty
Federico, muy bueno tus megusta-nomegusta! quedate tranquilo que Cordoba esta hermosa pero con los mismos problemas de hace rato, leyendo la voz y escuchando a mario te daras cuenta...ni que hablar de escuchar todos los dias la cadena nacional de la mandataria...felicitaciones por el 1 año y espero visitarte pronto por quebec, yo llevo las pork ribs y hacemos un asadito con un totin, abrazo, Diego de Bajo Palermo, Cba
Muchas gracias Diego!
lindo balance, saco la conclusion de que vivo como una canadiense en cordoba: freno en las esquinas y doy el paso, y salvo contadas oportunidades no paso de tercera, camino todos los dias por placer 4 km y por eso estoy barbara, no voy al medico igual que ustedes y me compre en liquidacion unas botitas de cuero que te moris... como cinco porciones de verduras y frutas cada dia y trabajo de lunes a viernes hasta las 14 sin excepcion. Soy amable y moderada con cada una de las personas que me cruzo y puedo andar por la calle tranquila, dejar la casa abierta y el auto tambien, porque en mi barrio, yo y mis vecinos tomamos mate a la tarde en la vereda y las noches de verano sacamos la tele por la ventana para aprovechar el fresco. en cuanto a la educacion formal cumple ampliamente mis espectativas, y apuesto fuerte a la educacion informal (club, scout) como via de incorporacion de normas y valores, etc. Entonces me alegra mucho que a tantos paises de distancia, podamos vivir igual, y que el balance de ustedes sea positivo es bueno, porque cuando se quiere a alguien como los quiero a ud. lo mejor que puede pasar es saber que estan bien, contentos y concretando un proyecto groso, suerte en todo y un abrazo
Mery querida, realmente es una sorpresa muy grande que hayas comentado en nuestro blog, que lindo! La verdad es que me resulta muy gracioso tu relato porque parece que vivieras en otro mundo diferente a la Argentina que nosotros dejamos! Pero sin duda lo mas importante es sentirse felices a donde uno esté sea aca o en la China! La verdad que un comentario viniendo de uno de nuestros mejores amigos me hace muy feliz. Se que sos una persona especial y quiero que sepas que NO te perdono que hayas estado absolutamente borrada este ultimo año completo. Se que cada uno se toma las cosas como puede y las digiere a su tiempo y manera. TE QUIERO AMIGA! Gracias por tu vision! Besos! Coty
La gente toma mate en las calles, deja las ventanas abiertas, nadie tiene miedo a que lo roben, ustedes no lo saben porque no viven mas en Argentina, pero cada vez hay menos villas miserias, hay mas empleo, menos pobres, menos presos en las carceles, nadie compra un dolar y todo el pueblo esta contento y feliz de tener a una presidenta humilde que fue votada por la mayoria de un pueblo que cada vez es mas culto.vAle
GRACIAS ALE! REALMENTE SOLO SE PUEDE TOMAR CON IRONIA Y HUMOR...
PERO.... TAMBIEN ME PARECE que la felicidad no depende del entorno.... Esta adentro de uno! Asi que hay que respetar todas las visiones.... Asi es el mundo, si fueramos todos iguales sería muy aburrido!
Pero, la verdad, me encanto tu comentario! ;)
Hola, soy nueva lectora de este blog. Me hace muy bien acercarme a las historias de los inmigrantes consagrados, pues yo ahora soy inmigrante bebé, con 5 meses de haber llegado a Montreal. Gracias por la honestidad y la apertura. Aquí seguiré.
Si alguna vez deseas visitarme, las puertas están abiertas: http://la-esquina-azul.blogspot.ca/
Saludos.
Vero.
Te amo papucho!
Muchas gracias Vero... Pero un poco exagerado decirnos inmigrantes "consagrados" con solo un año aca... :)
Mucha suerte para vos tambien!!
Saludos,
Fede
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