domingo, marzo 24, 2013

Paseo por Argentina. Sucesión de shocks. Acomodando los tantos


Bueno, la verdad es que en este momento ya me siento en condiciones de escribir algo coherente y de hacer una conclusión de nuestro viaje.
Nos fuimos de viaje a visitar a nuestra familia y amigos a Argentina por 5 semanas y 3 días para la época de las fiestas…  un viaje... laaaaaargo! Y antes que nada quiero agradecer  Dios y a las oportunidades que nos presenta la vida que han permitido que ese sueño también se hiciera realidad!
Preparamos nuestro viaje con casi 9 meses de anticipación, o sea en marzo del 2012 ya teníamos decidido que las próximas fiestas las pasábamos con nuestros seres queridos. O  sea que imagínense la ilusión con la que planeamos hasta los últimos detalles y las expectativas que teníamos no solo al llegar sino al volver, no solo de nosotros, sino también de los otros. Wow! Son muchas cosas!  Para nosotros a nivel inmigración significaba un viaje bisagra en el que decidíamos si nos quedábamos acá o tal vez pensábamos en volvernos a nuestra Córdoba querida.

El viaje: Quebec-Toronto-Santiago de Chile-Córdoba…  17 horas!  5 valijas, 2 carry-on,  dos bolsos y dos mochilas…  ¡Un amor! Los chicos se portaron bien, dentro de todo y durmieron toda la noche en el viaje largo (Toronto-Santiago,  casi 11 horas). Bueno en realidad Mati lloró 1 hora en cada viaje al comienzo… y bueh! Teníamos tanta emoción!

Nuestro primer shock fue en Toronto cuando  de repente empezamos a escuchar gente hablar en español alrededor nuestro y cuando llamaron a embarcar lo hicieron en Francés, inglés y español J.
En el avión, cuando ya estábamos cerca de Córdoba íbamos adivinando cuál era cada ciudad, Villa Carlos Paz, La Calera, Mendiolaza, etc…  y así  nos sentíamos cada vez más cerquita de casa. Nos habíamos preparado para lo peor, o sea teníamos miedo que con todo lo que llevábamos nos hicieran pagar cosas en la aduana de Argentina o nos molestaran con tonteras.  Llevábamos 5 cámaras de fotos, nuestras notebooks y una cantidad de ropa y juguetes y pavadas alucinante! Pero la verdad es que cuando llegamos nos preguntaron: “¿De dónde vienen?”. -De Québec, contestamos. -“Ok, sr, ¡pase!”. ¡Eso fue todo! Buscamos las valijas, pasamos por el último escáner y empezamos a correr por el pasillo y ya veíamos la multitud de gente del otro lado. Por lo menos a mí, ¡el corazón casi se me sale del cuerpo! La primera persona que vi fue a mi amiga del alma, Elo! ¡Qué abrazo, no podía soltarla ni parar de llorar! Después Carola, mi mami, Lo y mi mami postiza (suegra) Silvia… ¡qué emociones más fuertes! Estaba toda la familia, hermanos cuñados, sobrinos, padres. ¡No faltaba nadie! ¡Que felicidad tan grande!
Hicimos una logística de vehículos y partimos del aeropuerto. No tengo ni idea de quién cargo nuestro equipaje ni dónde estaba… perdí absoluto control de ciertas cosas.
Ese día a la mañana había tomado la comunión mi sobrino más grande, Agus, así que esa misma noche ya empezamos con la farra! Jajaja.

El segundo shock fue el tema de la temperatura, veníamos de -10°C y en Córdoba el día de navidad por ejemplo hizo 45°C de sensación térmica. ¡Un horror! ¡Temperaturas terribles! Fede y Tommy se pasaron la primera semana sintiéndose mal, con dolor de cabeza y sofocados. Al principio a lo único que atinábamos era a estar recostados.
Pero en los días sucesivos a nuestra llegada, por más calor que hiciera, ahí verdaderamente empezaba lo más lindo. ¡Qué lindo que es estar con los afectos! Eran encuentros, encuentros y más encuentros con la familia, con amigos de la vida, del cole, de la universidad, del alma… Asado va, asado viene, empanadas, pizzas… comimos todas las cosas ricas que siempre amamos. Salimos como nunca en nuestra vida. Todo el mundo nos quería agasajar de alguna manera. Eso fue un mimo en el alma muy grande. Después del desgarro que significa emigrar… ¡realmente lo necesitábamos! Necesitábamos disfrutar tiempo de calidad, charlar de todas las cosas que pasaron en este año y medio (que a nosotros nos parecen como si fueran 5), tanto a nosotros como a los otros.  Ponerse al día y hablar de pavadas como siempre. Tomar mate con criollitos con dulce de leche….  ¿Qué más se puede pedir?

El tercer shock muy MUY grande fue el tema de los precios. No sólo nos impactó el aumento impresionante de hacía un año y medio a esta parte sino el monto en valor absoluto. A ver, uno acá en Québec  va al súper y hace una compra de 150 mangos y vuelve con 5 bolsas más o menos allá en Córdoba eso se va en unas Coca-colas, pan, jamón y queso para hacer unos sándwiches. Al principio fue muy fuerte porque para nosotros acá algo caro es de 39 mangos… ¡allá se te van 100, 200 ó 300 pesos como si nada! Con el tema de la inflación real del 30% anual es impresionante como la gente se va acostumbrando de forma pasiva (porque en realidad no hay nada que uno pueda hacer más que seguir ajustando el cinturón L)
Algunas cosas estaban todavía más caras que acá, transformándolas a dólares y todo. Yo la verdad es que no entiendo como hace la gente, Bah! Ahora entiendo mejor el stress de la gente y el stress que teníamos nosotros también antes de venirnos. Definitivamente, la frustración de la gente en la calle, el desencanto y la impotencia se trasluce en sus rostros y en su manera de actuar. En muchos negocios nos atendieron mal, por ejemplo.  Eso para nosotros fue muy notorio.
El tema del tránsito, ¡ufffff! ¡Qué horror cómo se maneja en Córdoba. El tráfico súper desordenado y descontrolado. La gente súper agresiva al volante. Yo siempre odié manejar, ¡siempre! Que cosa fea. De todas maneras no pude manejar mucho porque cuando lo intenté salí de la casa de mi suegra con el auto de mi mami y en 30 metros choqué un auto estacionado. No podes! Y bueno, son cosas que pasan ¡Por suerte se lo dejamos como nuevo al Dunita!

El sábado antes de viajar festejamos mi cumple y el de mis concuñados capricornianos. ¡Lo pasamos re lindo! El día siguiente terminamos de armar las valijas porque el lunes ya nos volvíamos. Vinieron muchísimas personas a saludarnos, fue una linda despedida. Pedimos, en general, que no vayan al aeropuerto al día siguiente porque cuando nos vinimos por primera vez fue muy desgarrador así que esta vez preferimos que sea una despedida más tranqui! ¡Y así fue! Nos acompañaron mi mami y mi hermana, Pao y Nico, los hermanos de Fede,  con Sil.  Lo mismo se me hizo un nudo en la garganta pero esta vez fue menos fuerte que la primera.
Hay una cosa que es natural de la vida: con la distancia y el tiempo hay relaciones que se afianzan, otras que se diluyen y otras que se cortan. ¡Es así, es la vida! Este viaje también nos sirvió para darnos cuenta de eso y para saber a dónde estamos parados y quienes nos siguen en esta aventura y quienes nos han dejado ir. Yo creo que cada uno resuelve las pérdidas de la mejor forma posible y ninguno igual al otro. También algunos que no han estado de acuerdo con la emigración y que han puesto una distancia entre nosotros. Seguramente tenemos la capacidad de entenderlos pero eso no significa que no nos duela su ausencia. Nosotros y nuestros hijos ya no seremos los mismos, tendremos frustraciones, logros y experiencias en nuestras espaldas que harán que nunca más podamos estar en el mismo lugar, tanto por las cosas y espacios que perdimos como por los que ganamos. Por supuesto que en esencia somos los mismos y es a partir de ahí que logramos conectarnos con quienes saben que siempre será la misma.  Como le puse hoy a mi amiga Juli: la vida es un espiral y nunca nos arrepentiremos por probar las cosas pero si por no hacerlo. En ese camino estamos.

El viaje de vuelta duro 29 horas. Tuvimos 8 horas de espera en el Aeropuerto de Chile. Con el cansancio que teníamos, Fede y los chicos se durmieron un siestón como de 3 horas así que no estuvo tan duro. Además, casi casi que volvimos con más equipaje que el que llevamos, ya que trajimos cosas que antes no pudimos, más unas cuantas cosas nuevas como recuerdo que aquí no conseguiríamos.
Cuando llegamos acá, el montículo de nieve que había delante de la casa superaba el metro y medio… pero los autos no tenían ni un copo de nieve! Días después nos comentó e dueño de la casa que él y su esposa habían limpiado los autos y la entrada! Benditos sean! Jajajaja!
No hacía tanto frío, llegamos con sólo -7 grados, pero la semana siguiente hubo días de -41 de sensación térmica!!! Ese fue nuestro cuarto shock… de nuevo el shock térmico.

El quinto y último shock fue recuperarnos del golpazo de estar solos, tantos días nublados, el  frío, volver a la rutina… Y en ese estado de confusión es cuando uno se plantea tantas cosas de la e/inmigración, del idioma y de qué está haciendo uno acá y con su vida. Y después de aproximadamente un mes yo me di cuenta de que en realidad es tan fuerte y tan lindo lo que tenemos allá que lo que tengamos acá tiene que valer mucho mucho la pena como para no pensar en volverse. Ahí es cuando uno se replantea si de lo que trabaja realmente le gusta, si es feliz, si la casa a donde vive le gusta, la ciudad, manejarse con el idioma, la escuela de los nenes, las amistades,  las oportunidades, la soledad... Saber que no es necesario quedarse a donde uno está y como está es parte del crecimiento y son cosas que acá podemos hacer. Acá podemos reinventarnos.  Ya dimos un paso de 10 mil km… podemos dar unos cuantos más en búsqueda de mejorar nuestro bienestar y por nuestra felicidad. Podemos ser  felices a donde nosotros queramos, sólo depende de nosotros. Nunca se dan todas las cosas al mismo tiempo. La perfección no existe. A mí me parece que lo importante es tener los valores en claro, tener en claro por qué nos vinimos a vivir a Canadá y ser consecuentes con ese camino. No es una tarea fácil. Uno viene con una inercia que es necesario frenar y acomodar los tantos para poder seguir buscando el camino.
Este viaje fue un viaje bisagra. Fue lo necesario para que nos obligue a poner en la balanza todas las variables y valores para evaluar si el camino es el correcto. El tiempo y la distancia nos hacen valorar el aquí ahora y nuestras relaciones que nos recuerdan de dónde venimos.

¡Nos vemos prontito!
Coty

8 comentarios:

Ale Marge dijo...

Hola Coty, recién leo lo del viaje. Yo creo que con los sucesivos viajes el siempre tema tan temido del aeropuerto se va haciendo mas pasable, la familia viene y uno va, y eso hace que para todos ya no se haga tan eterno. creo que emigrar ha sido para todas nuestras familias un constante sopesar en la balanza que es lo mejor, que es lo correcto, nadie tiene la respuesta certera, pero bueno, en nestro caso la respuesta la empiezan a dar el logro de los chicos a medida que crecen aquí, hay que darle tiempo al tiempo.

SILVIA dijo...

LEI LO QUE ESCRIBISTE. MUY REFLEXIVO, ME GUSTO. VEO QUE LA TIENEN CLARA Y QUE ESTE "VIAJE BISAGRA" VA A HACER QUE SE REPLANTEEN MUCHAS COSAS. Y ESO ES POSITIVO. "CAMINANTE NO HAY CAMINO...SE HACE CAMINO AL ANDAR..." VIVAN ESTA EXPERIENCIA A FULL, PORQUE LA SOÑARON DURANTE MUCHOS AÑOS. EL TIEMPO DIRÁ QUE PESA MAS EN LA BALANZA, QUE ES LO QUE REALMENTE LOS HACE FELICES. YO LOS ADMIRO PORQUE NO ES FACIL EL DESARRAIGO, Y EN UN RINCON DEL CORAZON ESPERO VERLOS ALGUN DÍA INSTALADOS DE NUEVO ACA ♥

Fede dijo...

Gracias Ale! Gracias mami!

Fer y Nani dijo...

Muy lindo poder leer lo que escriben con el corazón. Compartimos el nudo en la garganta, Incluso proyectamos en lo que nos sentimos reflejados.
Siempre llevaremos nuestra esencia donde vayamos, y lo interesante es dejarle a nuestra descendencia las raíces y las bases que nos hacen ser quienes somos, aunque vivamos en Alaska. Y si el camino más largo hacia Canadá ya lo recorrieron, será entonces cuestión de encontrar su lugarcito en el mundo, si es que aún no lo encontraron, el tiempo como dice Ale, es el que dirá.
Un abrazo muy grande!

Fer
http://ferynanicanada.blogspot.com.ar/

mirta dijo...

hola lei tu comentario,fuerte,pero igual tengo ganas de vivir esa experiencia,me encantaria ir a trabajar con mi esposo.tenes face?mirta

Fede dijo...

Fer, muchas gracias, y fuerza que ya están un pasito más cerca!
Mirta, muchas gracias también. Si tenés la inquietud, no te quedés con la duda! Podés contactarnos por acá siempre que necesites si tenés dudas o comentarios.

Unknown dijo...

Hola chicos, he estado leyendo su blog, me está siendo de empuje para empezar este camino junto a mi novio. Tenemos ganas de irnos de Argentina ya que cada día nos indigna más todo.
Me gustaría estar en contacto con ustedes.
Saludos

Coty dijo...

Malena, con muchísimo gusto!
Te dejo mi mail: arq.csoria@gmail.com
Saludos,
Coty.